Martin Bermudez Opiniones y Dudas

jueves, febrero 23, 2006

Comprar auto y no problemas.

Indubio pro reo ( pero poquito). Difícil es deshacer la maraña que genera nuestra formación, nuestros principios, nuestra codicia y el código civil al abocarnos a una compra. En el caso de los autos, ya sea por que se trata del primer auto, por que nos queremos ir de vacaciones ó porque encontramos un deportivo que nos genera fantasías superlativas, tenemos una extraña tendencia a actuar en forma irresponsable. Sobre el Código Civil (ni hablar del Penal) es sobre lo que descansan una cantidad de normas y trámites que, aún siendo engorrosos, son indispensables. Pero de alguna manera tendemos a pensar que algunas normas son soslayables y conspiramos en lo que podría desprotegernos al comprar. La codicia es uno de los pecados sobre los que más se ha escrito, pero nosotros nada y dejamos que nos nuble el intelecto hasta límites peligrosos. Queremos creer que la coupé está barata “por ausentarse del país” o porque lo “vende señora”. Los autos tienen un valor de mercado y solo pueden estar más baratos porque: los vende un desesperado ó porque algo les falta. Estadísticamente nuestras posibilidades de encontrar un “verdadero desesperado” son menores que las de ganar la lotería en Alaska, en consecuencia, si el auto es barato pongamos en claro qué le falta. Solo de esa forma podemos hacer cuentas y ver si realmente hacemos negocio. Ahora bien, si lo que falta son papeles.... vuelva al casillero de largada. Al encarar la lectura de un periódico y sus correspondientes clasificados deberá vulnerar el principio que es título de esta nota: “ Indubio pro reo”( En caso de duda, favorece al imputado). Esto es : en caso de duda, dude. Cada vez que lea los clasificados, comience por el descarte. Precios sospechosamente bajos, kilometrajes increíbles de acuerdo al año del auto, créditos tentadoramente convenientes que no nos ofrece una entidad bancaria conocida, títulos como”vendo por viaje”, “señora vende”, “diplomático vende” y demás consideraciones por el estilo deben prender una señal de alarma. Cuando Usted busca un auto no pregunta esas cosas y en el mejor de los casos, tendrá que ir a cobrar a Nairobi las patentes impagas que dejó el “diplomático.” Claro que la codicia es pertinaz y seguirá haciéndonos trampa a la hora de evitar el gestor, aceptar el 08 firmado, obviar la certificación de firmas, postergar la verificación vehicular y demás cosas que están para que las hagan otros, total, “ a mí qué me va a pasar?” Sobre los formularios 08 , son tantos los casos de fallecidos que los han firmado que tenemos dos alternativas: o creemos en los milagros o pedimos que el milagro se repita y el finado firme delante nuestro. Dado que la búsqueda de un auto debiera ser un placer en sí, tome Usted precauciones para que así lo sea. Cuando solo se publica un teléfono celular, cuando la venta es en la calle, cuando no tenemos referencias del vendedor: no debería hacer falta la recomendación de precaución, sin embargo... Dado que la compra de un auto siempre es importante, tome su tiempo para averiguar valores de mercado y trámites necesarios y no olvide la revisión por un mecánico de confianza. Probablemente no exista un automóvil del que solo se haya fabricado una unidad ( y si existe, no creo que pueda comprarlo, salvo que sea Usted Bill Gates). Siempre aparecerá otro. Decía mi padre que el peor enemigo al comprar un auto es “ la calentura”. Desde esta columna acompañaremos esta “ antología de clasificados” con recomendaciones e historias verdaderas, con la secreta esperanza de que no pase Usted a figurar en una antología de los estafados.


 
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